
- 2 brazuelos de cordero (aproximadamente 1000 g)
- 20 g de harina común
- 150 g de ciruelas y damascos deshidratados
- 250 ml de vino tinto
- 100 g de cebolla cortada en cubos
- 50 g de apio cortado en cubos
- 80 g de zanahorias cortadas en cubos
- 400 g de tomates enlatados picados
- PARA MARINAR
- 2 cdas. de Salsa con Sabor a Ostión Prémium de Lee Kum Kee
- ½ cdta. de mostaza en granos
- ¼ cdta. de pimienta negra triturada

- 2 cdas. de Salsa Picante de Ajos de Lee Kum Kee
- 1 cdta. de azúcar
- 1 cda. de vinagre balsámico
- 3 cdas. de aceite de oliva



- Remojar las ciruelas y los damascos deshidratados en vino tinto durante 1 día. Marinar el brazuelo de cordero durante 2 horas. Espolvorear con harina.
- Calentar 3 cdas. de aceite de oliva en una sartén y sofreír el brazuelo de cordero hasta que se doren de los dos lados. Retirar y dejar reposar.
- Saltear las cebollas, el apio y las zanahorias en la misma sartén durante 3 minutos. Desglasar con vinagre balsámico. Agregar el vino tinto, la mitad de las frutas deshidratadas, los tomates y la mezcla para sazonar. Llevar a hervor.
- Volver a colocar el brazuelo de cordero en la sartén, cubrir con agua (aproximadamente 400 a 500 ml/1⅔ a 2 tazas) y llevar a hervor. Cocinar 1 hora en horno precalentado a 150 °C (300 °F).
- Incorporar el resto de las frutas deshidratadas y revolver. Guisar 1 o 2 horas más hasta que el cordero esté tierno. Rociar el brazuelo de cordero con la salsa ocasionalmente durante la cocción.
- Quitar el brazuelo de cordero y cubrirlas para que no se enfríen. Calentar la salsa hasta que espese. Servir el brazuelo de cordero con la salsa.



